El autor de este sitio no se responsabiliza por este sitio.
   
  cityzen x
  Los relatos IV
 

LA ETERNA DEUDA INTERNA. (POSTERGADOS: CANCELACIÓN DE LA DEUDA)
 [2012-2013]

Baja el indio de la montaña...

lleva el sol en los ojos y la luz en la mirada
lleva el viento en el cabello y su piel cuenta su historia

Baja el indio de la montaña...

lleva su clamor en su andar y su lamento en invisibles cicatrices
lleva su tierra en su carne y sus ancestros hablan por su boca

Su paso es firme como su memoria, busca terminar de una vez la injusticia; busca dejar atrás su pasado, su pasado que es su presente

Baja el indio de la montaña...

Baja a las llanuras que fueron suyas.
Baja a los ríos que supieron arropar a sus peces.
Baja a los prados que le enseñaron respeto y hermandad.
Baja con la frente en alto y el corazón abierto.

Baja el indio de la montaña...

Se encuentra con el usurpador. Cientos de años han pasado. Ya no hay odio. No hay ideas de barbarie y progreso, ni rencores.

Baja el indio de la montaña...

...y habla:
—Tú decir que querer pagar. Tú decir que querer enmendar.
—Así es, hermano "poblador originario".
—¿Por qué llamar así?
—Porque yo respetar.
—Tú llamar como querer, eso no ser respeto. Si dejar de llamar "Marta" pero seguir pegando, cosa seguir igual.
—Perdón, hermano indio.
—No soy su hermano... y deje de hablar como Tarzán.

Baja el indio de la montaña...

...y hace oír su voz:
—Esta tierra que fue abrigo, esta tierra que fue vida, esta tierra que fue abrazo, pan, lluvia, risa, fuego, mito, música, esta tierra alguna vez fue mía... quiero correr en pelotas por ella.
—Yo procederé a entregarte tus tierras. Para eso tengo todos los papeles en regla.
—¿Papeles?
—La entrega se enviste bajo la pauta de un comodato, pero de norma no arrendataria, encuadrándose en la normativa vigente establecida por la Ley 78.421 pero sin entrar en conflicto con el marco regulatorio de renta no imponible, teniendo Ud. un 22,8% de participación en reditués de commodities indexados por régimen escalonado estándar sobre pooles de entidades no nomencladas en el registro fiduciario sin moratoria concesionante de retenciones aplicables al exportador, pero exenta del 35,75% del IRG nacional y 74,52% del PGG provincial.

Sube el indio la montaña...



Nota del Autor: respecto de la última línea de diálogo, y ante la acusación de aquellos doctos de tratarse de un masivo envío de fruta, me declaro culpable. Se trata de una licencia que me he atribuido sin hacer demasiadas preguntas, ni contestarlas.
Nota del Traductor: si bien la traducción se realizó sobre un original íntegramente redactado en un único idioma, la versión imperante es que el diálogo fue llevado a cabo en diferentes dialectos, sin demasiado entendimiento entre las partes. El autor sostiene que "puede ser".
Nota del Editor: no se tiene siquiera sospechas de qué dialectos pueden haber sido los involucrados en la conversación.
Nota del Topógrafo: no se sabe dónde se ubica esa montaña.
Nota del Historiador: desconociéndose la ubicación de la montaña, es indeterminable el lugar geográfico, y el momento histórico, irrelevante. Permanecen los dialectos, por tanto, en la sombra de la falta de rigurosidad.
Nota del Geólogo: la montaña podría no ser una montaña y ser un cerro alto, monte, sierra, cuchilla, cordillera o incluso una meseta.
Nota del Recopilador: se desconoce la identidad del autor del relato.
Nota del Abogado: al leer hasta este punto del relato usted renuncia a su derecho a iniciar demandas de tipo legal o a emitir comentario alguno. Por las dudas. 
 

HISTORIAS QUE DAN MIEDO [2013]

         El periodista chileno Marcelo Carasó publicó en su columna de la revista Punta Arenas del viernes pasado un informe perturbador, basado en testimonios recogidos de fuentes que prefirieron no dar a conocer su identidad. En el mismo revela una oscuro rito que se repite en toda gran cadena de cines y es llevado a cabo por quienes allí desempeñan labores de mantenimiento y limpieza: desde el primer día de labor estos seres acumulan cada eyaculación de cada masturbación (o coito con preservativo) para, en su último día, usarlas como reemplazo del jabón líquido de los dispensers.
 
* * *

         Un boletín de la Comitiva Ciudadana Municipal alerta sobre una irregularidad en el servicio de transporte de autobús. Aparentemente se trataría de la vuelta a circulación de la línea 44, en horarios y con recorrido anómalos. Esto no preocuparía tanto de no darse el hecho de que el último vehículo de la línea salió de circulación en 1941 y que todas las carrocerías fueron desguazadas por una empresa italiana en el 43'. El vecino Flavio Manrique detalla: «...el vehículo pasa por Francia y Blas Pascal a las 3AM, pero sólo los viernes 5 y los terceros martes de mes par; nadie sabe dónde comienza el trayecto. Se apega a su viejo recorrido hasta que agarra Gorriti; se lo puede ver doblar por República de Dinamarca, pero los que están en esa calle, en la siguiente parada, nunca lo ven llegar. Desaparece.» Cuentan que es una especie de "colectivo fantasma", del que ninguno de los pasajeros que ha subido ha logrado bajar. Según Manrique al subir cada nuevo pasajero el chofer grita aquello de "¡Corriéndose pa'l fondo!" y éste pasajero ocupa el primer asiento, mientras que el que estaba allí pasa al segundo, el que ocupaba el segundo al tercero, y de esta manera sucesivamente, de igual forma que ocurría en el hotel de Hilbert:: lo que le hace suponer que el colectivo tiene infinitos asientos, y que va lleno. El emérito doctor Tarpín sostiene que esto es erróneo: que de estar lleno el colectivo, debería haber gente parada; sin contar además el inconveniente de que si una mujer embarazada se encontrara en la primera butaca no se podría aplicar el mecanismo de desplazamiento a asientos subsecuentes. (Posteriormente el abogado Dante Carmona le hizo notar que es altamente probable que las ordenanzas municipales no se respeten en un colectivo infinito que desaparece al doblar por República de Dinamarca.) A pesar de las advertencias a la ciudadanía y la difusión del fenómeno en los medios, el colectivo sigue cobrándose dos o tres docenas de víctimas en cada pasada. El concejal Bossano explica que el inconveniente es que «la gente sigue subiéndose porque el 44 fantasma tiene una tarifa 25 centavos inferior a las demás unidades».
 
* * *
 
         Antiguos manuscritos originales —no divulgados— revelan omisiones e inexactitudes en la historia del flautista de Hamelín por parte de los hermanos Grimm. Entre otros datos, hacen suponer que la historia en que se basó Der Rattenfänger von Hameln ocurrió realmente; que fue en una ciudad con otro nombre; que no hubo niños. Estas crónicas recogen el triste destino del pianista de Hamelín, devorado por los roedores por no proveerse de un instrumento más liviano (o al menos uno con rueditas), que le permitiera desplazarse hasta el Weser para ahogar a su audiencia. Una nota al pie en un libro de cocina de la época coincide con esta hipótesis, al igual que un manual de enseñanza de piano por pentacordios y un par de guías turísticas. Sin embargo, mas allá de coincidir en el instrumento, estas versiones no concuerdan en los sucesos relativos al deceso del músico: sólo que éste no se produce al cesar la interpretación debido al cansancio. Los folletos de turismo y el manual de piano relacionaban el hecho a la impaciencia de los roedores durante un intervalo, mientras que el libro de cocina afirma que se debió a que eran impiadosos críticos.
 

HEREDARÁS LOS ÁTOMOS [2012-2013]

         Talib detuvo en ese momento la explicación que le estaba dando a Christian; había notado la mirada perdida de su compañero y vio sus palabras rodar inútiles por la mesa sin ser escuchadas; las sintió caer por el borde y terminar debajo del aparador, empanándose con tierra y enredándose en pelusas. El mentón apoyado en el pulgar, con el índice cruzado sobre la boca, era un gesto ya conocido por él; aprovechó el breve impass para remover el café dentro de su taza y beber un sorbo, sin apuro. Su compañero se encontraba absorto, más que simplemente "ido": estaba por completo abstraido, hipnotizado podría decirse, navegando en algún pensamiento, lejano.
         El joven decide interrumpir el trance de su amigo; con una leve inclinación hacia adelante, establece una mirada e inquiere sobre ese océano por el que navega. Al principio Christian no responde; Talib piensa que no lo ha oído, pero se equivoca: luego de tomarse un tiempo en volver, se toma otro para formular la pregunta, sin modificar sustancialmente su postura ni su mirada.
         La explicación previa de Talib había ilustrado sobre los riesgos del uso de energía nuclear para la generación de electricidad, y cómo las partículas radiactivas podían dispersarse por el globo. Había referido la facilidad con que átomos o moléculas fugados de reactores o depósitos de combustible nuclear usado podían precipitarse de la atmósfera al suelo por medio de las lluvias, de allí pasar a formar parte de plantas y ser ingeridas como pasto o granos por hervíboros, cuya carne consumirían luego los humanos, pasando a formar parte de sus organismos, en huesos, músculos, dientes y otros tejidos.
         —¿Cabría la posibilidad de que así como se dispersaron partículas que pertenecieron a combustible nuclear de reactores, se hayan dispersado partículas que hubieren pertenecido a otras personas? ¿Y que ahora, en este momento, formen parte de nosotros?
         Talib respondió afirmativamente. Expuso varios ejemplos: dijo que era posible que partes de una persona enterrada hayan pasado, luego de descomponerse y a través de la tierra, por las raíces, a formar parte de un árbol; esos átomos, al ser transformado el árbol en leña y ser esa leña consumida para generar calor, podrían pasar en forma de humo a la atmósfera, viajar cientos de miles de kilómetros y ser respirados por otra persona. O esa persona podría haber desechado parte de sus tejidos por redes cloacales en forma de pelo, sangre, saliva u otras secreciones, o de piel (a lo largo de una vida un humano pierde un promedio de dieciocho kilos de piel inerte); o de células, toxinas, e impurezas que se eliminan por medio de orina o materia fecal, y estas llegar a ríos, mares, lagos, siendo arrastradas al evaporarse el líquido, y cumpliendo el ciclo del agua volver a condensarse y precipitarse en forma de lluvia, contribuyendo a algún curso de agua dulce, del cual seguramente se extraiga líquido para su potabilización y consumo, con lo cual esos átomos pasarían al aparato digestivo y de allí podrían ser absorbidos por el organismo, pasando a formar parte de él. O estos trozos de tejido, luego de desintegrarse en átomos aislados de carbono, hidrógeno, u oxígeno, podrían pasar a la atmósfera en forma de gases y ser respirados, ingresando por los pulmones. Si bien las probabilidades de que se den todos estos procesos parecen nimias, esto se compensa con la gran cantidad de átomos que contiene un cuerpo humano (y todos los que pasan por él a lo largo de una vida).
         Dicho esto, Christian volvió a quedar pensativo. Infirió que a través de un proceso similar era altamente probable que en esos precisos momentos estuvieran formando parte de su organismo átomos que en otras épocas hubieran pertenecido a personalidades tan disímiles como Alejandro Magno, Sócrates, Julio Cesar, Mozart, Napoleón, Enrique VII, Moliere, Marie curie, Bramhs, o incluso... su héroe, su máximo referente de genialidad... el único e irrepetible... Edgar Allan Poe.
         Sus ojos brillaron, y comenzó a dibujarse una sonrisa en su rostro.
         —¿Que pasa? ¿Que se te ocurrió? —preguntó Talib.
         —"The ultimate body thus escapes our rudimental senses, and we perceive only the shell which falls, in decaying..."
         —¿Lo qué?
         Christian miró a Talib pero no respondió; quedó meditando en este dulce punto, y seguía meditando en éste horas después, cuando parapetaba el cadáver aún tibiecito de su amigo, pensando en Edgar Allan Poe.

 
 
.
 
  Esta página a recibido a 20338 visitantes (36784 clics a subpáginas) hasta ahora. Obviamente buscaban otro sitio.  
 
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=
Licencia Creative Commons
Las "obras" contenidas en esta página están bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.